Lámpara de sobremesa francesa de los años 60 con base escultórica de terracota chamotada y pantalla artesanal tejida en cuerda natural. La textura mineral de la cerámica contrasta con la ligereza del entramado textil, creando un sugerente juego de luces y sombras. Su estética orgánica y el empleo de materiales naturales la convierten en una pieza representativa del diseño francés de mediados del siglo XX, cercana al espíritu artesanal que caracterizó la producción de la época.